miércoles, 7 de marzo de 2018

Regalo

Éste es mi regalo para ti
algo simple y bello.
La virtud corporal.
Su aceptación.

Aquí, en este hueco,
la certeza de la duda,
saber bailar con las emociones propias,
lento, agarrado, plagado de besos en el cuello.

Un puño sujetando unas margaritas
y ahora estoy triste yo también,
y siento la propiocepción de la disidencia
dándome frío como un manto de nieve,
entumeciendo mi capacidad de valorarme.
Rebosando todo lo que fui capaz de contener,
me desbordo, lloro desconsoladamente.
El mismo puño sujetando unas margaritas
ahora me convence de que ya en el gesto
va implícita la felicidad
y disfruto.

Suelo buscar palabras complejas,
frases largas
con las que darme a entender,
ofrecerme.
Pero he aquí mi regalo,
algo simple y bello.
La virtud emocional.
Mi sinceridad.

domingo, 4 de marzo de 2018

La Resurrección de la Mente o Intransigente

Y así nazco en alguien
desnuda
con recuerdo a bergamota,
llorando.
Y me tienes que soportar y mantener
porque todavía no puedo andar
en tu arena nueva madre
o padre
elección que soy, que eres,
que somos ahora recién nacida
en ti
me tomas con tus manos en aceite de coco.
Al empezar todo son lunas de miel
y no hace falta preguntarse
a qué huele el paraíso.
Pero yo no soy agradecida,
lo primero que traigo es una daga de cristal
que cuestiona cuánto tendré que sangrar
cada día de emasculación frente
a los que ya estaban.
Nazco en alguien, nazco en ti,
hemos tenido suerte,
ya no te tengo que mentir,
en ti ya tengo ombligo y yaga,
ya me sobra una costilla
ya me delata un beso
ya soy la plata y el olivo
de todas las expectativas que se tenían de mí.
Sudo rosa mosqueta
y me quiero olvidar de su amnesia,
me quiero abrazar a ti
neo-mamá, neo-papá,
no-bio-mamá, no-bio-papá.
Un yo nosotras aquí dentro
en tu ignorancia
sí nos vimos
y con paciencia esperamos
a que destilaran las lilas,
a sacrificar con el cuchillo de obsidiana
el cordero de mirada inocente e infantil,
para que el Moloch desconocido
nos permitiera unirnos
para poder nacer en ti,
como una vieja desconocida
que ya no necesita del kabuki
para bordar sonrisas
que brotan como dientes de león
aplastadas dentro de mi puño de niña
para bañarme de su esencia.
Y quizá en los detalles me escondo,
diablo pequeño,
para ir dejando un rastro retrospectivo,
para ocultarme a plena luz
bruja de mímesis
emparentada con los helechos
que envidia las gimnospermas.
Al nacer en ti
nos conocemos desde la planicie
y poco a poco voy generando
ante tu tacto
los valles de un pasado que nunca vas a vivir,
plétora de extrañas criaturas erguidas
que miran mi existencia con confusión,
y miedo,
e ira.
Me gustaría que vieras
que tu parto no es responsable
de esta herida
de la que brotan los lotos manchados
que sus bocas fantasma
tratan de perforar,
sus rostros sin ojos,
sus dedos sin uñas,
horadando hasta el tuétano
la efigie tumularia que fui.
no quiero que entiendas,
o quiero explicarte
que mientras nazco en ti
en otros muero muy adentro.

Greek Curse

I didn’t get the chance to say goodbye to my father when I killed him.
He didn’t get the chance to say goodbye when he killed me also.

I wonder why things had to be severed up so violently,
with just words on a screen,
not having the courage, the respect,
to say those things face to face,
not even on the phone.

I suppose the ending result would’ve been the same,
both killed lying on the floor.
Me killed by his indifference and his fear
and him
killed by my anger and my pain,
with no blood on our clothes.
Just two people deeply broken for having failed at what was granted
should work.

Does it matter if he cried for me
staring blankly into his hands
as if realizing he had committed
infanticide?
Does it matter I cried for him
staring blankly into my hands
feeling I had committed
parricide?

For Oedipus to become Elektra
only the part of killing was needed.
But memories can’t be killed
and that’s why I gouge my eyes on this day.

sábado, 3 de marzo de 2018

El valor se abrocha por delante

Por una pesadilla en la que no te he visto
he recordado lo atractivo que es reencontrarte.
La mitad de mí son ángeles y demonios
lanzándose unos contra otros,
y la otra mitad desierto en el que morir de sed.

Siempre, y digo siempre, todas y cada una de las veces que te he visto
ha sonado aquello de “si tú me dices ven”,
y siempre, y digo siempre, todas y cada una de las veces que te he visto
había algo, o había alguien, o era yo, o eras tú y no se pudo, no se podía...

Porque no te he visto en mi pesadilla te visito despierta,
siempre escuchando tu voz de reprimenda,
queriendo hacerme tuya, queriendo volver a cuando aún con la misma edad
yo todavía era más pequeña, pero ya te quería.

Amiga, tú eres con quien mis deseos sueñan,
y ahora no te veo en una pesadilla y me creo que es porque ya no te siento aquí,
entre la cuarta y la quinta costilla izquierda,
que no es donde está el corazón sino donde crecen las flores de la nostalgia,
y te echo de menos sin haberte tenido en cuenta,
habiendo olvidado tu presencia física
para salvaguardar los restos de la catástrofe de persona que soy.

Ahora dudo que llamarte sea una opción,
no vaya a ser que digas que sí
y nos quememos las yemas la una a la otra,
descosiéndonos a besos todos esos años de palabras y abrazos
y miradas en las que no lo teníamos tan claro.

Pero no me atrevo a perderte
y te llamo en ayunas, aguantando el deshielo en mis ojos,
y te digo cualquier cosa vana,
sólo para saber que estás bien.

Andando en tu voz camino a casa
con sentimiento de estrella fugaz
porque no puedo sino existir cuando tú existes
y desaparecer cuando tú te vas.

Te ruego en silencio invádeme con tus manos
y hazme de ti tuya.
Tómame por la fuerza y déjame fundirme en ti, audible.
Te sueño en mis deseos acunando un reloj sin agujas
que apunta siempre a nunca,
a nunca me atrevo.
Eres mi buena idea y te quiero,
no quiero ser la cobarde que huya
así que la próxima vez te diré la verdad

y que sea lo que tú quieras.

Ritual para la Transmutación

Siempre hablar del dolor
anestesia.
Liberación a través del sufrimiento compartido,
vicariado.
Ir hacia la upatía o la omnipatía,
¿qué es el término medio?
Sin mí todo este dolor no tiene significado,
yo soy su madre y lo alimento con mis pechos
hartos de prolactina.
Su boca es insaciable e innegable,
mastica cada nuevo método terapéutico y tritura
cada progresión a sabiendas de que como parásito
matará a esta huésped.
Me caliento las manos en el fuego de plástico,
enveneno mis pulmones con la esperanza de
parecerle terrorífica al sufrimiento
y que me deje perderme en la ataraxia,
atiborrándome de manos que toquen mi cuerpo
sintiéndolo como un objeto vivo de la catatonia psicosexual.
Es ahora cuando debería escuchar el canto de las sirenas
y girar mi timón embelesada por su promesa
de carne arrancada del hueso y devorada ansiosa sobre
la playa de piedras.
Quiero respirar bajo el agua
para coordinar dos sensaciones de ahogo diferentes.
Quiero escindirme de la raza humana
y su concepto de la normalidad.
Fundar una nueva mitología en una isla
al norte de Irlanda
y que mis pezones lacrados reciban de frente
los vientos helados del mar.
Pintarme la cara de azul, verde o rojo
y huir, huir, ¡oh!¡huir!,
del calor de este dolor
echando tanto frío y tantas trenzas
enredadas de madreselva como haga falta.
Quiero que la chamán me meta mano
y saque de mí el líquido negro y aceitoso
reconocible e innombrable que me ha convertido
en lo que soy, quiero que me vacíe
para que deje espacio a sufrimientos nuevos.
Ballenas boreales nuevas sobre las que proyectar mis esperanzas.
Quiero morir y no que me maten,
que mis honores no sean que estuve viva.
Quiero que me entierren con las tetas al aire
y una semilla en mi ombligo,
la cara llena de símbolos que acojan y protejan,
que acompañen una nueva valentía
y una flecha en mi mano
que será mi feminidad lanzada al fondo de la tierra.
Sed vosotras, hermanas, testigo de que no seré un sacrificio,
de que escupiré en la cara de los mártires,
que sólo responderé ante la Luna y la plata,
no como dolor esta vez,
sino flor de alumbre.

viernes, 2 de marzo de 2018

Autoasistencia

La praxis como enemigo fantasía
la praxis como compañía al paso.
Poner en práctica la intención confusa
sólo continuar con el trabajo inexplorado.
A partir de aquí cataratas,
¿pero estoy arriba o abajo?
Unos vuelan, lo tenían claro desde el principio
yo duda metódica.
Consejos pequeños
pequeñas cosas para hacer día a día
10 minutos todos los días
la constancia...
¿no vale con masturbarme?
¿Cómo comprendo quererme sin odiarme?
Las demás las demás
sus espacios protegidos
sus historias personales
escuchar a pesar de las lágrimas
escuchar gracias a ellas.
Y yo sin boleto de turno
sin vez que darme
con mi vida, con la praxis,
entrar sin llamar
una vergüenza...
Pero no me siento ridícula
la fantasía como enemigo realidad
como enemigo objetivo
yo como punta de lanza
yo como tierna maternidad de mí misma.

jueves, 1 de marzo de 2018

Transversal


Sepultadme en cuerpos
que al colorearse de mí
vayan perdiendo su indiferencia.

Demostraros así que la mancha es interesante,
el mestizaje una virtud.
Volar con la espalda contra la cama,
atada y consentida,
dejaros entrar en mi interior
donde me siento libre para reír y
besar sin fin.

Estrellaos contra mí ahora que podéis
e iluminémonos juntes
aun sabiendo que no soy un espacio seguro,
que no hay punto de equilibrio,
sólo choque y mezcla
y volvernos indistinguibles.

Ahí es cuando sé que no estoy sola
y me abro como una pasiflora,
para entrelazarnos,
para erguirnos,
construir paisajes sensitivos.
Vernos como sentirnos como tocarnos
como repararnos los pulmones
a base de respirarnos desesperadamente.

Alumbrémonos recurrentes,
insólites, esporádiques.
No recordar nuestro nombre
sino nuestro olor.
Eso sí que de verdad nos nombra,
inolvidable.

Cómo caen los cuerpos.
Que se meteoricen contra mí
que ardamos juntes al contacto de
nuestras atmósferas,

y podamos dormir,
al menos,
una noche tranquiles.